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lunes, 24 de agosto de 2015

TECNOLOGÍA ¿ALIADA O ENEMIGA?

    En un articulo publicado el día 23 por "El País" se nos hablaba del hipotético futuro de nuestros smartphones. La autora resalta un cambio, un nuevo giro en el mundo tecnológico y en nuestras vidas. En este, nos anuncia una mayor relación entre nosotros smartphone, que ya de por sí es difícil imaginar. Pero claro, unas décadas atrás, padres y abuelos también dirían que la revolución tecnológica que tenemos actualmente era algo imposible, y hemos visto como la realidad superaba a la ficción en varias ocasiones.

    

   Si nos fijamos en e primer teléfono móvil, nadie hubiese dicho que aquello que valía tanto y que su única función era llamar, pudiese evolucionar tanto hasta convertirse en una especie de mini ordenador, con características muy potentes a un precio razonadamente bajo (en comparación con los precios de salida de los primeros móviles)....es tanto el cambio.....ahora bien, dicho esto, ¿Para bien o para mal? ¿Es mayor los beneficios del móvil actual que sus inconvenientes? En una sociedad abocada al consumo y al inevitable avance tecnológico la respuesta es clara, sí. El ser humano ha revolucionado en estos últimos años el mundo de la comunicación, a tal punto de pasar de enterarnos de un gran suceso por el medio de comunicación en cuestión al cabo de un tiempo después de que suceda el hecho a tener la noticia en la palma de tu mano a los pocos segundos de que ocurra.´

     "La información es poder" o al menos eso decían, pero ¿Y si todos podemos acceder a esa información de la misma manera? En ese caso, el poder de la persona poseedora de dicha información carecería de sentido ya que todo el mundo sabe lo que él sabe. Eso es precisamente lo que está ocurriendo en el presente, algo que tanto puede ir en nuestro favor como en nuestra contra, o dicho de otra manera, una misma noticia no es igual según quien te la cuente. De esta manera, podemos llegar a la conclusión de que ahora el "poder" residiría en aquella información proveniente de fuentes y pruebas con una fiabilidad probada, algo difícil de encontrar. Por tanto, en este aspecto, la fluidez de la información por medio de la tecnología puede ser un punto en contra, ya que esta es fácilmente editable, manipulable y tergiversada por terceros, alterando aún más una noticia que será de todo menos objetiva.

      Volviendo al tema que nos acontece, y enfocándolo desde otro punto de vista, desde que disponemos cada vez de más tecnología, nuestra identidad digital cobra un mayor sentido, siendo esta muy vulnerable y fácilmente manipulable para fines, por ejemplo, publicitarios. Si el precio a pagar por la tecnología es la perdida del control de nuestra identidad digital ¿Merece la pena estar cada vez más conectados? Una pregunta que en ocasiones da para un interesante debate en el cual se encuentran opiniones y puntos de vista, no soluciones definitivas.

       Somos lo que escribimos, las palabras se las lleva el viento pero nuestra huella digital es mucho más difícil de borrar y, en ocasiones, de ella dependen factores tan importantes como nuestro futuro laboral, así que, y como reflexión final, pensad bien antes de entrar en el punto de no retorno, antes de que lo escrito deje una huella imborrable, a pesar de que creamos que con borrarlo después es suficiente.










miércoles, 19 de agosto de 2015

TIEMPO

 

    Los tiempos cambian, las historias se renuevan, nosotros mismos incluso acabamos convirtiéndonos, a veces, en seres irreconocibles, mientras damos respuesta a un tiempo que continuamente nos pide soluciones, nos pide reinventarnos ante las nuevas situaciones en las que nos encontramos. Hay cosas que nunca podremos evitar como que siempre haya alguien que pueda hacer las cosas o decirlas mejores que nosotros mismos, lo que nos lleva a buscar nuevos métodos que nos hagan superarnos mientras viajamos en un tren que, aunque parezca que tiene paradas, no las tiene. La edad cronológica coquetea con la madurez a tal extremo de llevarla casi al filo del abismo, madurar parece inevitable ¿verdad? La manera de hacerlo es la que hace a una persona de otra diferente, pero eso no importa, madures o no el tiempo pasa, segundos, minutos, horas, días, meses y años en los que todo parece igual pero nada más lejos de la realidad, si analizamos, todo es diferente.

    Te reirás de tus anteriores "para siempre" y lo seguirás diciendo, te autoconvencerás de no volver a caer en tu talón de aquiles, pensando ingenuamente que no haciendo nada todo se solucionará, algo totalmente fuera de lugar. El tiempo nos enseña lecciones que no aprendemos en clase, como por ejemplo que la persona que consideras más importante es totalmente prescindible y vulnerable, que cada oportunidad tiene riesgo, elección y es única en su tiempo y espacio, y que nada nos puede salvar de una mala elección.

    El tiempo que tardo en escribir este artículo será el que necesite mañana para dormir, que a su vez se necesita para otra serie de tareas, tareas que deben ser reducidas, aplazadas o canceladas, lo único que no podemos aplazar es el tiempo. Que curioso, que una invención humana pueda ser lo que domine todo el universo existente, que sepamos contarlo, medirlo, administrarlo, programarlo, pero nunca manipularlo. Por tanto, cuando empieza una nueva etapa, el tiempo se encarga de que tu vida cambie y toda tu esencia sea parte de una nueva situación que en muchas ocasiones no tiene nada que ver con la anterior, es el paso a un nuevo tiempo, el principio del fin y la continuación de lo que en un pasado fue futuro y ahora solo es recuerdo.